Corretger5 presenta una exposición de dibujos de carbón sobre papel artesanal del pintor griego
Andreas Kontellis

desde 12 de Abril 1hasta el 28 de Abril, 2012, carrer del Corretger 5, Barcelona
Andreas Kontellis, nació en Atenas donde estudió pintura en la Facultad de Bellas Artes de Atenas, recibió su MA in Fine Art en la Universidad de  Middlesex de Londres.

El pintor conoce la obsesión atemporal de la pintura con el cuerpo; la expresa de forma absoluta en el dibujo y la emplea, formulando un punto de vista y un lenguaje contemporáneo, mientras que al mismo tiempo plantea cuestiones sobre la naturaleza humana.
Busca sorprender la mirada sobre el paisaje familiar del cuerpo, recupera la memoria del movimiento y de la postura.
El cuerpo, a través de distintos puntos de vista y maneras de representación establecidas, aparece sin alteraciones, familiar.
La mirada del artista, se encuentra con la paz interior del modelo, descubre el silencio del cuerpo, un lugar donde todos nos encontramos.

Esta mañana
dentro de mi bata nueva
-otra persona está

Matsuo Basho (1643-1694)

El pintor y su modelo, una relación que existe y nace con la función misma de la pintura. Esta relación marca su propio rumbo y dilatando el tiempo se transforma, se renueva, transfundiendo todo lo precioso que nos quiere contar.

Para Andreas Kontelis, la dimensión actual de esta relación, encuentra sus orígenes en su perspicacia, pero sobre todo, en su muy bien asimilada educación artística.

Su lúcida mirada imprimió sobre los exquisitos papeles artesanales de Japón, las líneas más probables para obligar a la forma hacerse notar. Su pintura, siguiendo una evolución orgánica y consistente, se traslada con agilidad desde los óleos en color hasta su versión en blanco y negro, con la virtuosidad de un artista sumi-e.

Cuerpos de mujeres y hombres desdibujan una vez mas los límites de la existencia humana en un diálogo interno que ha resuelto, desde hace mucho tiempo, el asunto de su código formal y plástico. Papeles que cuelgan transparentes – como materia y como pensamiento – en el espacio, nos permiten “recorrer” una pintura sentimentalmente familiar. Sus figuras humanas dialogan con el espacio e invitan al espectador dialogar con ellos. Las figuras suspendidas llevan los puntos del regreso al “primer inicio”, como oratorios antifónicos, donde el pensamiento no precisa de lo innecesario.
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Actualmente la manera de acercarse al arte se ha desplazado desde el juicio estético de la forma, a un sistema de ampliación de los términos perceptuales que contribuyen a su formación. La audacia de Andreas Kontelis de negociar con fe un asunto que “los tiempos” descalifican en el nombre de la iconificación de las nuevas tecnologías y su estética, produjo una pintura que transforma las conquistas de la memoria, desplegándose delante nuestro como un preámbulo de un arte que calca lo esencial y atiende las vibraciones de su retorno.

Myrsini Vardopoulou
Pintora – Grabadora de Sellos de Grecia
Febrero 2012

El espacio entre lo observado y el observador

Existe en este espacio, tanto temporal como real, un estremecimiento: el de la creación; de esta última emerge una mezcla extraña de pudor, deseo, reflexión, análisis, ansiedad, luz, olor y materia. Posteriormente ésta afecta también la elección de soporte: papeles, lienzos u otros numerosos materiales que frecuentemente llegan a las manos del artista: carbón, lápiz, gouaches u óleos… Pero en el arte nunca nada es indoloro y sobre todo nada es lo que parece ser. Es en el trazo y la materialidad donde se sitúa la ciencia que consagra al artista y la verdadera sustancia del artista se encuentra en el estrecho camino que llega de la mirada a la mano!

Con Andreas Kontellis, la violencia tiene un lugar privilegiado y se halla asiduamente latente o fragmentada, como si la hubiese diluido. En otras ocasiones “dirige” como lo haría un cineasta o un fotógrafo que daría unas imágenes simultáneas de su tema en distintas situaciones de manera que se inscriba en diferentes condiciones ambientales, colocando así el objeto a contemplar, dentro de contextos a veces peculiares. Otras veces su violencia se expresa con ira para volverse casi estática, encontrando su lugar en su contenido más crudo.

Constantemente poniendo en duda sus atrevidas decisiones, Andreas Kontellis libera así su “disposición” y ésta dinámicamente guía sus decisiones visuales. Sin embargo, la violencia que deriva de sus modelos con ternura o que deja emanar de sus temas, escogiendo estratégicamente el juego de correlaciones entre el negro y el vacío, es incuestionablemente  la fuerza que guía su mano.

Daniel Lommel
Coreógrafo

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